La ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) instaron ayer al Gobierno sirio a que permita el acceso a la localidad asediada de Daraya, al suroeste de Damasco, tras la suspensión de un convoy de ayuda humanitaria.
En un comunicado, ambas organizaciones explicaron que se impidió el paso de la caravana, organizada junto a la Media Luna Roja Siria, en el último puesto de control del Gobierno antes de entrar en la población, pese a que todas las partes habían dado su visto bueno con anterioridad.
El coordinador humanitario de la ONU en Siria, Yacub el Hillo, apuntó en la nota que "Daraya ha sido escenario de una batalla implacable durante más de tres años y medio".
La caravana humanitaria transportaba equipamiento médico y alimentos.
