El debate de 13 horas que concluyó en la madrugada de ayer en la comisión de la Cámara Baja de Brasil que analiza la apertura de un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff dejó claro que los favorables al proceso son mayoría y que pesan más los argumentos políticos que los jurídicos.
De los 61 diputados 39 defendieron la apertura del juicio con fines destituyentes contra Rousseff.
