La triple crisis siria -guerra civil, catástrofe humanitaria y terrorismo- dominó ayer el primer día de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), entre el optimismo tras el acuerdo para una tregua y las dudas por las diferencias entre EE.UU. y Rusia, entre Irán, Arabia Saudí y Turquía.
Los participantes en la 52 edición de esta cita, denominada el "Davos de la Defensa", aplaudieron el compromiso alcanzado ayer entre EE.UU. y Rusia para lograr un "cese de las hostilidades" en Siria en una semana, pero reconocieron las dificultades.
"Aplaudimos mucho este acuerdo", señaló Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, quien recordó sin embargo que "lo importante ahora es la implementación" de ese compromiso alcanzado en la reunión de ayer en Múnich (sur de Alemania) del Grupo Internacional de Apoyo a Siria. La evidencia de estas dificultades quedó patente poco después, con las intervenciones de los ministros de Exteriores de Arabia Saudí e Irán, Adel al Yubeir y Mohamad Yavad Zarif, respectivamente.
Mientras el primero fue tajante en exigir la salida del presidente sirio, Bachar al Asad, el segundo abogó porque sean los sirios quienes decidan su futuro sin injerencias exteriores en un proceso político.
"El objetivo de Arabia Saudí es "apartar al hombre responsable de 300.000 muertes y del desplazamiento de varios millones. Es nuestro objetivo y lo conseguiremos", afirmó Al Yubeir.
Zarif optó por centrarse en la lucha contra el terrorismo yihadista, uno de las "amenazas comunes" que afronta la región, y vio posible una cooperación entre Riad y Teherán.
En este contexto, el rey Abdalá de Jordania instó a la comunidad internacional a aunar esfuerzos, superar diferencias y concentrar esfuerzos en derrotar al verdadero enemigo común, el terrorismo yihadista global. En su opinión, el Estado Islámico (EI) es "parte de una amenaza global", un "cáncer" que "afecta a toda la comunidad internacional", que "instiga violencia" en "todo el mundo" y cuyo combate es "una especie de tercera guerra mundial", por lo que "es el momento para un nuevo nivel" de cooperación internacional, por encima de las diferencias.
Es preciso "coordinar responsabilidades" y "sincronizar esfuerzos en seguridad y asuntos militares" y "debemos trabajar como una verdadera coalición internacional", apostilló el rey jordano.
