El flujo de refugiados que tratan de llegar a la Europa rica a través de la ruta de los Balcanes se aceleró en los últimos días, debido a la urgencia de entrar y salir de Hungría antes de que este país endurezca las barreras físicas y legales para cruzar su territorio camino de Alemania.
Unas 14.000 personas ingresaron entre el jueves y el viernes por la frontera este de Austria procedentes de Hungría y se esperaba que otras 3.000 lo hicieran ayer. Mientras, en Hungría entraron ayer más de 3.000 personas provenientes de Serbia.
Las autoridades de este último país calculan que en los próximos días lo harán otras 23.000. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) calcula que unas 40.000 personas que huyen de zonas en conflicto en Oriente Medio y Asia se encuentran de camino en la ruta de los Balcanes, que pasa por Turquía, Grecia, Macedonia, Serbia y Hungría, rumbo a Austria y al destino final de la mayoría derefugiados, Alemania. Hungría tiene previsto aprobar el 15 de septiembre una nueva legislación que establece penas de entre uno y cinco años de prisión para quien cruce ilegalmente su frontera.
Además, sigue acelerando la construcción de una segunda valla que refuerce la alambrada ya existente a lo largo de 175 kilómetros de frontera con Serbia.
A la espera de comprobar la efectividad de ese muro y la dureza con la que Hungría aplica su nueva ley, los funcionarios policiales austríacas especulan con que a partir del 15 el flujo de refugiados tome otra ruta para evitar territorio magiar: desde Serbia a Croacia y luego a Eslovenia, para entrar en Austria por el sur.
En total 43 ciudadanos de Irak y Siria entraron ayer en Austria por esta zona, pocos aún en comparación con los miles que lo hacen cada día desde Hungría. Mientras la llegada de refugiados de países en conflicto no ceja, Austria y Hungría agriaron hoy aún más sus relaciones, debido a sus posturas contrarias sobre cómo afrontar este éxodo.
El canciller de Austria, el socialdemócrata Werner Faymann, dijo que la política del primer ministro húngaro, el conservador Viktor Orbán, le recuerda a las "épocas más oscuras", en referencia al nazismo.
En una entrevista al semanario alemán "Der Spiegel", Faymann criticó que el Gobierno húngaro haya embarcado a refugiados en trenes informándoles de que su destino era Austria para llevarlos luego a campos de internamiento.
Faymann llegó a plantear que la Unión Europea (UE) sancione a los países que sean insolidarios y no acepten el sistema de cuotas para acoger a los refugiados que plantea la Comisión Europea. Hungría, junto a otros países del este como Polonia, rechazan un sistema obligatorio de acogida de refugiados.
