Cuando uno viaja y vuelve a Trinidad siente que retrocedió en el tiempo. Siente angustia al mirar lo que hacemos los ciudadanos que habitamos esta ciudad que tuvo su encanto particular.
Nuestra capital es poco amable con sus visitantes. Poco amable porque quienes la hacen no son amigos de ella y eso se refleja en cada una de las vivencias cotidianas, en cada una de las actitudes de los trinitarios. Esto que no es extraño para la mayoría de la población, es un agravio para aquellos que están acostumbrados a morar en urbes medianamente organizadas.
No es cuestión de dinero, de inversión pública municipal, es un tema específico de educación, de cultura, de respeto al otro, a uno mismo. De cultura y conciencia ciudadana. Para explicarme describiré algunas de nuestras conductas.
Nos quejamos que la ciudad es sucia. Es sucia porque las calles no están pavimentadas en su totalidad, porque el sistema de recojo de residuos sólidos no es el mejor, porque el vecino no cuida su acera. Esas son las excusas que expresamos para salvar responsabilidades.
Es sucia por la simple razón que echamos vasos plásticos y un sinfín de deshechos en cualquier lugar, donde nos quede cómodo. Total alguien lo barrerá y si no, nos quejamos de la falta de higiene urbana. Ofrece mal aspecto porque no nos tomamos la molestia de sugerir al mal vecino que no bote su porquería a la vía pública. Y cuando alguien llama la atención al respecto, recibe una respuesta agresiva.
Nadie respeta las normas de tránsito. Dese una vuelta por la plaza principal y verá no solo doble fila en la forma de parquear. Hay hasta cinco, en especial en la puerta de ingreso de las entidades financieras. Eso dificulta la circulación de vehículos. Los más educados ponen la luz de estacionar y dejan su vehículo de cuatro ruedas con la seguridad que le hacen un favor al resto. Cuán equivocados están.
El Gobierno Municipal erogó dinero para instalar semáforos y en la señalización horizontal. Lo que es catalogado como inversión se hizo gasto por decisión de los conductores particulares y del transporte público. Estamos convencido que son adornos. Nadie respeta la señalización y los más miran al semáforo del lado antes que el de enfrente.
El paso de cebra es un saludo a la bandera. Pobre de aquel que lo use de acuerdo a norma. Los conductores no dan la preferencia y el peatón debe correr para no ser atropellado. Además, los profesionales del volante no tienen el mínimo reparo de detenerse encima de la línea blanca. Al transeúnte no le queda más que ir en zigzag para sortear escollos. Si se atreve a reclamar recibe como una respuesta una mirada cargada de desprecio, de falta de respeto, con la que le expresan —en silencio— lo poco que vale.
Hay de aquel que conduzca su vehículo cumpliendo la norma. Se infarta porque lo cruzan por la derecha, porque si se distrae choca al que va adelante que sin previo aviso frena, decide parquearse o da la vuelta en U. En Trinidad es más complicado manejar que en la congestionada Nueva York o en el también caótico tráfico de las ciudades italianas.
Nuestras plazas no son sitios amigables. No lo son porque no se respeta nada. Los monumentos son obras para que los chiquillos aprendan a escalar. Los árboles y las flores sirven para que grandes y chicos arranquen sus hojas. Si la rama está alta, pues un brinco y se la rompe para luego tirarla al suelo. Una belleza de actitud que no merece una llamada de atención de los padres, menos de algún vecino.
¡Qué pena! Trinidad no tiene amigos.
Mundo
LA COLUMNA
Sin amigos
LO MÁS LEÍDO
Felcn incauta 381.660 dosis de pasta base de cocaína y marihuana
Fiscalía acepta denuncia por corrupción de menores por desfile en traje de baño en elección de Ch’utillos
Mini Ch'utillos 2026 congregará a cerca de 4.000 danzarines
Alcaldías demandan el 80% de las regalías mineras en Potosí
EEUU atacará ‘en tierra’ a los narcos de la región
Revelan audio en que Evo Morales conversa con su exedecán recluido en San Pedro
Persecución policial entre Tupiza y Cotagaita termina con la vida de un hombre
Conozca los términos de referencia para la venta de módulos para la avenida Sevilla
Cobraba la renta de su papá fallecido: Sentencian a un hombre por estafa en Potosí
Reportan personas heridas tras el vuelco de flota de pasajeros
Turista se lanza del segundo piso de un alojamiento
Sedes lanza concurso de méritos para personal de salud y administrativo
Deporte
Richard Preza quiere sacar del fondo a Real Potosí
Sporting Potosí se impone al líder de la Primera B en el torneo de la AFP
Nacional está listo para recibir al Tigre de Achumani
