Islandia, sin alardes, hizo lo justo para lograr el empate que necesitaba para sellar su clasificación para Francia 2016 y alcanzar, por primera vez en su historia, la participación en la fase final de un gran torneo.
El cuadro de Lars Lagerbaeck, revelación de la ronda clasificatoria, ya había superado las expectativas en los encuentros precedentes. En Reikiavik, lugar donde sometió a equipos como la República Checa, Holanda y Turquía, fue incapaz de superar a Kazajistán, colista del grupo y que afrontó el compromiso con un punto en su carta de presentación.
Islandia, no obstante, vivió su momento de gloria y con dos jornadas de antelación se aseguró un lugar en el cartel de Francia 2016.
El equipo islandés se tomó la empresa con tranquilidad. El bagaje de su rival, el colista del grupo, con sólo un punto en siete partidos, condicionó la predisposición del cuadro de Lars Lagerbaeck. Islandia tomó el balón y la posesión, pero tardó en poner en aprietos al equipo kazajo.
Kazajistán, por su parte, mantuvo el tipo. La actitud inicial del equipo local incentivó su atrevimiento en ataque y dispuso de algunas llegadas con claridad.
El equipo nórdico apretó tras el ecuador de la primera parte. Una de las ocasiones claras llegó pasada la media hora, con un acción de Gylfi Sigurdsson que, tras realizar una pared con un compañero disparó con intención para que el portero Stas Pokatilov protagonizara una gran parada.
