La selección francesa, vigente campeona del Mundo, dio un paso casi definitivo hacia la Eurocopa de 2020, tras imponerse ayer por 0-1 a Islandia gracias a un solitario tanto de penal de Olivier Giroud.
En nada se pareció el duelo al encuentro de cuartos de final que estos dos mismos equipos protagonizaron en la última Eurocopa y que concluyó con una contundente victoria francesa por 5-2.
Si entonces Francia tan solo necesitó cuarenta y cinco minutos para acabar con el sueño del conjunto nórdico, tras anotar cuatro tantos (4-0) antes de llegar al descanso, ayer los de Didier Deschamps necesitaron casi el mismo tiempo para disparar por primera vez a gol.
De hecho, el delantero del Barcelona lo intentó hasta en dos ocasiones en los primeros compases del segundo tiempo, aunque sin el acierto necesario para convertir en gol.
