Mientras el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí mantiene la posición de que el pan de batalla debe tener un peso de entre 50 y 60 gramos y un precio de 40 centavos de Boliviano, los panificadores asociados intentan consolidar la venta en 50 centavos.
El intendente municipal, Bladimir Martínez, señaló que están efectuando los controles necesarios para que se pueda mantener el precio de 40 centavos de Boliviano y en especial el peso que no puede ser modificado porque ello constituye un atentado a la economía de los hogares potosinos.
El dirigente de los panificadores asociados, José Luis Llanos, señaló que desde el mes de septiembre no reciben la harina subvencionada lo que les obligó a comprar ese producto del mercado local en un precio más alto lo que encarece sus costos y no pueden mantener el precio de 40 centavos por lo cual se ajustó el mismo a 50 centavos de Boliviano.
