Flamengo tuvo este domingo un multitudinario recibimiento de su hinchada, con la que el equipo más popular de Brasil comenzó los festejos en casa después de obtener el título de la Copa Libertadores conquistado el sábado en el Monumental de Lima al derrotar por 0-1 al también brasileño Palmeiras.
Desde la madrugada comenzaron a llegar al punto de partida, en pleno centro de la ciudad, los primeros seguidores que buscaban asegurar la mejor posición cerca del “trio eléctrico”, el inmenso camión musical adaptado para desfiles, que transportó al equipo por los 850 metros de recorrido en la avenida Presidente Vargas, una de las más importantes de la ciudad.
Otros buscaban quedar en primera fila al lado de la avenida, y los que no lo lograron, buscaron las alturas para tener una mejor vista: techos de quioscos, las marquesinas de las ventanas e incluso algunos se subieron a edificios en construcción y postes, pese a las advertencias infructuosas de las autoridades sobre los peligros.
La fiesta era como en los desfiles del carnaval, con batuque, mucha cerveza y baile, pero también con fuertes medidas de seguridad, como controles de metales, drogas y fuegos artificiales a lo largo de la vía.
Escoltados por algunos vehículos de seguridad y por una caravana de decenas de motos conducidas por flamenguistas, los jugadores llegaron a su destino, donde miles de aficionados que esperaban al Fla en el centro de la ciudad explotaron de éxtasis y felicidad al ver a su equipo, el primer conjunto brasileño en levantar cuatro veces la Copa Libertadores.
