Contundente, así fue el equipo de Real Potosí que terminó goleando 4-0 al plantel de San Juan, de Santa Cruz, en la primera final de la Copa Simón Bolívar que se disputo ayer en el estadio “Víctor Agustín Ugarte”, de la zona de San Clemente, poniendo un pie en las puertas de la División Profesional del Fútbol Boliviano.
Con cuatro goles de buena factura de los jugadores Carlos Rueda (15’), Vladimir Castellón (43’ y 78’, ambos de penal) y Harold Reina (90’ + 3'), el equipo de Real Potosí, dirigido por el técnico brasileño Cleibson Ferreira, consiguió imponerse al plantel de San Juan, de Santa Cruz, desatando la alegría de los más de 20 mil hinchas lilas que se dieron cita en el estadio para dar su apoyo desde el primer minuto de juego al equipo de sus amores.
Ni bien el juez del compromiso Gabriel Mendoza dio el pitazo inicial, el equipo de Real Potosí salió con todo en busca de abrir el marcador y producto de ese buen despliegue de juego y esa presión constante el gol no tardó en llegar mediante una jugada de contragolpe con el jugador Boris Condori quien luego de amagar a dos defensas rivales mandó un centro perfecto para que Carlos Rueda controle con la pierna derecha y saque un potente remate cruzado al palo izquierdo sin que el portero de San Juan, Sebastián Angulo, pueda reaccionar mandando el balón al fondo de la red a los 15 minutos de juego (1-0).
Luego del gol, el equipo de Real Potosí siguió presionando a su rival, mientras que la visita intentó reaccionar pero nada pudo hacer ante la sólida defensa lila comandada por su capitán Juan Pablo Rioja y la excelente actuación del portero Christian Martínez que mostraron su calidad en el campo de juego.
Cuando todo indicaba que el primer tiempo terminaría con un solo gol, el juez del compromiso cobró la pena máxima tras un pase de Carlos Rueda que tocó en la mano del defensor Cesar Aguilera en el área grande.
El encargado de rematar desde los 12 pasos fue el goleador del cuadro lila Vladimir Castellón quien no dudó frente al portero Angulo y con un potente remate mandó el balón al fondo de la red a los 43 minutos desatando la alegría en las graderías (2-0).
