Los panificadores asociados tienen la intención de subir el precio del pan de batalla que en la Villa Imperial es de tres unidades por un Boliviano.
Los dirigentes de ese sector hicieron conocer al ejecutivo municipal, Jhonny Llally su demanda de que se trabaje una nueva hoja de costos del precio del pan de batalla porque la anterior data de varias gestiones atrás y ya no responde a la actual realidad de los precios de los insumos.
El alcalde anunció que tiene programada una reunión con los dirigentes de la Asociación de Panificadores de Potosí para mañana, oportunidad en la que recibirá todos sus criterios respecto al costo del pan de batalla.
Mañana se podrá conocer a detalle cual la intención de los panificadores y que tipo de propuesta tienen para que suba el precio de ese principal alimento.
ATENTADO
En los últimos días los panificadores estarían cometiendo un atentado a la economía popular puesto que están elaborando panes de entre 30 a 40 gramos cuando la norma municipal que definió el precio de tres unidades por un Boliviano establece un peso de 50 gramos hacia arriba.
Las amas de casa denunciaron que los pequeños panes se están comercializando como si cumplieran el peso establecido en la norma municipal que define el precio.
Desde la Intendencia Municipal se anunció que panes que estén por debajo del gramaje correspondiente serán incautados y se sancionará a los panificadores que los elaboraron.
INTENTO
Los panificadores asociados intentaron subir el precio del pan de batalla de 0.33 Bolivianos a 0.50 en la gestión 2023, pero el rechazo ciudadano y el trabajo en una mesa técnica terminaron por echar por la borda esa intención.
Los panificadores no pudieron demostrar el aumento del precio de los diferentes insumos e intentaron incorporar unos supuestos gastos adicionales como la contratación de un chofer para se dedique exclusivamente a la distribución del pan de batalla.
LEY MUNICIPAL
El intento arbitrario de subir el precio del pan de batalla llevó a que los concejales elaboraran un proyecto de ley que establece que fija el costo de ese alimento en 33 centavos de Boliviano por unidad, o tres por un Boliviano, y con un peso unitario de entre 50 a 60 gramos.
