Tras la promulgación del estado de excepción en Potosí, no hubo necesidad de que los puntos de bloqueo fueran intervenidos por la policía y el ejército puesto que los que mantenían la medida habrían optado por retirarse de los tres lugares que afectaban la transitabilidad.
El comandante departamental de Policía de Potosí, Pompeo Sánchez, informó que los reportes de las unidades próximas a los lugares de bloqueo establecieron que los tres puntos fueron abandonados por los comunarios.
El pasado fin de semana se había reportado que quedaban tres puntos de bloqueo activos tras haberse levantado el de la localidad de Chiquira que conecta la localidad potosina de Llallagua con el Departamento de Chuquisaca.
La Policía Departamental destacó que al fin de semana solo se contaba con tres puntos de bloqueo en esta parte del país, uno de los cuales se encontraba sobre la carretera Uyuni a Oruro a la altura de la comunidad de Coroma.
También se mantenía el punto de bloqueo en la región de Challamayu en el municipio de Tinguipaya con la presencia de pocos comunarios.
El tercer punto de bloqueo estaba sobre la carretera Potosí hacia Oruro en el municipio de Yocalla por lo que en el resto de las carreteras existía normal transitabilidad.
En ese momento se dio a conocer que las rutas hacia Sucre, Tarija, Tupiza y Villazón se encontraban expeditas y los buses de servicio público estaban efectuando el servicio de transporte de los pasajeros.
Como los puntos de cierre del norte potosino habían sido abandonados por los bloqueadores, no hubo necesidad de que se enviara un contingente policial y militar para el desbloqueo, como ocurrió en otras regiones del país.
Miembros de la fuerza militar de Potosí dieron a conocer que su labor se limitó al control de carreteras próximas a la ciudad de Potosí en las cuales no se encontraron puntos de bloqueo.
EXIGENCIA
Los dirigentes de varias organizaciones sociales y ciudadanos de la Villa Imperial habían demandado que el gobierno nacional aplique el estado de excepción y libere las carreteras.
