La población potosina vivió un día con bastante tranquilidad por el Día del Peatón y el Ciclista Municipal que por segunda ocasión se acató ayer.
El comercio informal tuvo actividad inusual porque se desplazó de un lugar a otro en busca de la venta de sus productos y también porque coparon varias calles de la Villa Imperial.
La Intendencia Municipal trabajó bastante para ubicar a los vendedores en lugares que no afecten el tránsito de los motorizados de emergencia, pero es una tarea de titanes.
Los comerciantes señalaron que en un día como este pueden tomar espacios por donde pasa la gente mientras que en el resto de los días se ven obligados a ambular en busca de las ventas y son alejados de los mercados por los grupos de seguridad privados que contratan los vendedores.
