Los organizadores de la subasta del Balón de Oro entregado al legendario jugador argentino Diego Maradona en 1986 anunciaron ayer, domingo el aplazamiento de la subasta, como consecuencia de un "clima litigioso" y de las "incertidumbres".
Un tribunal de Nanterre, en la periferia de París, denegó el pasado jueves la suspensión de la venta del trofeo que habían reclamado los herederos del futbolista fallecido, al asegurar que la pieza fue robada durante un atraco a un banco en octubre de 1989 en Nápoles.
El abogado de la familia de Maradona anunció después que apelaría esta decisión. Paralelamente, se presentó otra demanda según confirmó a la AFP la fiscalía de Nanterre.
En este contexto, la casa de subastas Aguttes decidió aplazar la venta, que debía producirse el jueves en Neuilly-sur-Seine, otra localidad de la periferia de la capital.
