Cristina Marquéz, una mujer desesperada, clama por justicia ante la situación que vivió su hijo en un nosocomio de la ciudad. Con lágrimas relató cómo su hijo ingresó al hospital con la esperanza de mejorar su salud dental, pero salió de allí con su vida destrozada. “Totalmente me lo han matado a mi wawa”, refirió.
Recordando aquel fatídico día, Cristina no puede contener su dolor al narrar cómo su hijo, que entró caminando al nosocomio, salió parapléjico tras someterse a un tratamiento dental aparentemente realizado por los galenos de una institución médica.
Con convicción y con el corazón en la mano, la mujer insiste en que su hijo no llegó al hospital con una infección grave que desencadenó en esta irreversible consecuencia. "Yo quiero que me lo devuelvan sano a mi wawuita", implora, al exigir que los médicos asuman la responsabilidad de curar a su hijo, quien, según ella, solo sufría un dolor de muela y nada más.
