Los trabajadores en salud, tanto de los sindicatos del área urbana: Hospital Daniel Bracamonte, Salud Ambiental, Potosí urbano y Sedes, además del Sindicato de Ramas Médicas en Salud (Sirmes), mantienen sus medidas de presión con las vigilias, paro indefinido y prevén masificar la huelga de hambre.
Estos sectores están movilizados después de que se produjo el cambio del director del Servicio Departamental de Salud. Rechazan la posesión de Carlos Quispe Requena en el cargo y demandan que sea un profesional técnico quien asuma esa dirección.
Por parte del Sirmes, el médico Hugo García informó ayer que mantienen sus medidas de presión sin que las autoridades hayan enviado alguna nota para instalar alguna covnersación, como ellos esperaban.
“El Gobernador hasta la fecha no (ha enviado) ninguna nota de reunión de acercamiento. Nosotros continuamos en la huelga de hambre”, dijo. Ayer por la mañana tuvieron dos bajas de los dos primeros huelguistas que iniciaron la medida el lunes 20 de enero. Pese a ello, están fortaleciendo el piquete de ayunadores.
“Juntamente con los trabajadores en salud estamos fortaleciendo, nuevamente se han replegado, uno de la directiva y uno de las bases y los trabajadores en salud están fortaleciendo más la medida”, complementó.
Mientras los huelguistas están en las carpas con la extrema medida, el resto de los afiliados realizan vigilias en la plaza 10 de Noviembre, al frente de la Gobernación, además de ejecutar el bloqueo a los accesos al centro citadino.
