La furia del agua ya está generando destrozos en poblaciones potosinas. Una de ellas es San Agustín que, en el curso de pasadas horas sufrió el desborde el río que destruyó cultivos y anegó cinco viviendas.
Desde la Unidad de Gestión de Riesgos se informó que ayer se presentó una fuerte granizada que, asociada con la lluvia, generó el crecimiento del río que pasa por la zona.
El titular de la Unidad de Gestión de Riesgos, Fernando Elías, informó que el agua del río salió de su curso afectando 17 hectáreas de cultivos de papa, haba, grano y otros cultivos.
La fuerza del agua era tal que ingresó a cinco viviendas que quedaron completamente anegadas entre el líquido y el barro que arrastró a su paso desde las zonas altas.
Los comunarios vieron impotentes cómo el agua entraba a sus cultivos y arrancaba los plantines generando una pérdida económica de consideración para esa gente que tiene a la agricultura como la fuente fundamental de su actividad económica.
La crecida de las aguas también afectó la infraestructura de la unidad educativa de la comunidad San Agustín que, no solo quedó en medio del agua y el barro, sino también sufrió un proceso de humedad que fue controlado por los pobladores.
APOYO
En coordinación de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación y el municipio de San Agustín iniciaron la fase de apoyo a las familias damnificadas que en este caso, llegan al número de 31.
Ayer mismo, los equipos de apoyo municipal y departamental ingresaron a la zona afectada con herramientas menores para iniciar el proceso de rescate de las tierras que quedaron cubiertas por el lodo y las viviendas que estaban en medio del agua y el barro.
Actualmente se hallan en el proceso de evaluación con la finalidad de determinar cuáles son lás pérdidas por familias y establecer las políticas destinadas a apoyar a los diferentes damnificados.
