Bajo presión de los trabajadores municipales, los funcionarios del Banco Unión se vieron obligados a habilitar la firma del alcalde Luis Alberto López, que sufrió algún imprevisto administrativo.
Los trabajadores hicieron una vigilia en el frontis de la entidad financiera con la advertencia de asumir medidas más radicales si en caso seguían con el bloqueo económico financiero al Gobierno Autónomo Municipal de Potosí.
El propio alcalde se vio en la necesidad de hacer gestión para que su rúbrica sea habilitada y pueda generar el normal desenvolvimiento económico financiero de la Alcaldía.
Luego de hacer gestión, López comunicó a los trabajadores que su firma ya estaba habilitada y que era necesario volver a las funciones habituales.
