Un olor fétido y nauseabundo se sintió luego de que varias bolsas de pollo putrefacto fueron sacados de una heladera cuando la Policía Urbana intervino un negocio de venta de este producto en la zona del Mercado Campesino de la zona alta de la ciudad.
El responsable de inocuidad alimentaria de la Intendencia Municipal, Gustavo León, dijo que casi son 60 kilos de carne de pollo en estado de descomposición que estaban congelados.
Lamentó que haya comerciantes que pretendan dañar la salud de la población al expender este tipo de productos ya que son lavados con lavandina para evitar el olor.
"No sabemos en qué circunstancias o condiciones iba a ser utilizado porque nadie fácilmente guarda entre 60 a casi 80 kilos de carne de pollo para cocinar", aseveró.
León manifiesta que la carne en descomposición es mezclada con otra sana para comercializarla a los clientes que acuden a estos negocios.
