Una “Casa de Terror” fue clausurada por funcionarios de espectáculos públicos del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí porque funcionaba ilegalmente a metros de la plaza de armas 10 de Noviembre.
El ambiente sí era terrorífico. Telarañas, calabazas y otros objetos similares adornaban el ambiente que era visitado por adolescentes de ambos sexos.
Lo impresionante fue encontrar una tabla verdadera de la ouija que supuestamente era para alquilar a los jóvenes. En el entorno al tablero también encontraron algunas velas lo que hacía presumir que era para convocar a algunos espíritus.
“Está prohibido el manejo de la ouija, y peor este local no tiene autorización”, dijo el jefe de espectáculos públicos de la Alcaldía, Wilbert Jancko.
Cuando se procedía al precintado de la puerta con “clausurado”, el dueño del local solicitó que no podían cerrar su local debido a que recién había abierto. El supuesto dueño de la “Casa de Terror” no se identificó ante los medios de prensa.
Luego, comunicó a los funcionarios ediles que él no era dueño, sino que el propietario del local terrorífico estaba fuera de la Villa Imperial.
“Abrir un negocio no está prohibido, pero siempre y cuando solicite la respectiva autorización”, informó Jancko al administrador del local y este a su vez le respondió: “sí, sabemos. Pero siempre se deja un anuncio antes de cerrar”.
Los funcionarios de la Alcaldía llegaron al lugar debido a que los propietarios o administradores de la “Casa de Terror” empapelaron casi todo el centro de la ciudad con anuncios de la inauguración de ese negocio.
Jancko dijo que al margen de abrir un negocio ilegal, como jefatura de espectáculos públicos, emitirá una citación para la respectiva sanción por el pegado de afiches de publicidad.
No descartó que se conmine a que los administradores de la "Casa de Terror" limpien todo lo que empapelaron con su publicidad porque la imagen del municipio fue deteriorada, al igual que la de algunas propiedades privadas del centro citadino.
