Fue una tensa reunión en Tarija y al final una conclusión: Marco Ortega y Wálter Zuleta siguen siendo los representantes de la Liga en el comité ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), pese a que había la intención de reemplazarlos ante la molestia de varios clubes por las decisiones sin consultas previas asumidas por estos dos directivos. Pero, además, se los quería fuera para viabilizar la convocatoria a un congreso extraordinario recurriendo a Carlos Chávez (detenido en Palmasola), cuya firma es la única que reconoce la Confederación Sudamericana de Fútbol.
Pero antes de que se instalara el consejo superior de la Liga en Tarija (la máxima instancia de los clubes profesionales), Wilstermann -según fuentes que merecen fe-, decidió respaldar al grupo de Real Potosí, Bolívar y Sport Boys, que apoyaban la continuidad de Ortega y Zuleta. Fue por eso que ni siquiera se lo puso en consideración, más allá de que se analizó la propuesta del otro bloque de volver al vicio de nulidad más antiguo, es decir, de no validar el congreso extraordinario realizado en Cochabamba (25/08) que le revocó el mando a Carlos Chávez.
Este bloque apunta a hacer lo que manda la Conmebol, cuyo comité ejecutivo hizo observaciones al congreso de Cochabamba, desde su convocatoria hasta la decisión de revocatoria que no está dentro de los estatutos de la FBF. A ello se agrega la observación a Ortega, Freddy Cortez y Wálter Torrico, por el interinato del primero, y la elección ilegal de los dos últimos que representan a la Asociación Nacional de Fútbol (ANF). La idea pasaba por negociar con Chávez para que llame a un congreso extraordinario y ahí se toque un solo tema: la renuncia del propio Chávez.
Sin embargo, Ortega y Zuleta no están de acuerdo, y el respaldo de sus respectivos clubes (Real Potosí y Bolívar) encontró el apoyo de Wilster y Sport Boys (ausentes en el consejo superior de ayer) que impedían lograr los 9 votos (2/3) para moverlos de sus cargos. Para los dos directivos ligueros en la FBF, el camino es ir por la segunda opción: seguir para adelante manteniendo la decisión del congreso de Cochabamba (revocatoria al mando de Chávez).
