La tercera fue la vencida. Tuvieron que pasar ocho versiones de la Liga Boliviana del Básquetbol (Libobásquet) para que el Club Pichincha levante en alto del trofeo de campeón por primera vez en su historia.
El 2019 fue el año de gloria para la Vieja Casona que con un gran juego supo sortear fecha a fecha a sus rivales hasta llegar a su tercera final.
El camino al título comenzó el 14 de junio en la ciudad de La Paz, donde derrotó a AND-1 por 93 a 58. Este inicio abrió el camino al sueño de conseguir su primera estrella.
La Vieja Casona, que apuntó a la experiencia de un entrenador extranjero para ser protagonista, debutó ante su hinchada el 18 de junio en el marco de la segunda fecha. Con algunas complicaciones, Pichincha sometió 83 a 79 a Amistad, de Sucre.
Luego de ese encuentro, el camino se fue allanando para los dirigidos por el argentino Fabricio Salas, que mostraron un juego mucho más letal en su tercera presentación. El 22 de junio, su víctima fue La Salle, de Tarija, al que derrotó 94 a 62.
SIN RIVAL AL FRENTE
La forma de juego que tenía Pichincha lo fue llevando a ser un equipo imparable para sus rivales y así lo demostró en Oruro donde venció a Carl A-Z por 109 a 75.
VENGANZA
En esta nueva versión de la Libobásquet, el cuadro de Pichincha tenía como meta cobrarse la revancha de las derrotas que sufrió en el anterior certamen ante su archirrival, Calero. Y así fue en el primer clásico de este año que se jugó el 28 de junio. El Toro Rojo descargó toda su artillería contra Calero propinándole una paliza de 90 a 51. Este fue el marcador más amplio que se registró en un clásico.
