La situación desesperada de las familias que vivían del trabajo o la venta del día es uno de los denominadores comunes de una cuarentena que no ha igualado a todos sino que, por el contrario, ha puesto en mayor diferencia las grandes desigualdades entre las personas,
Hay hambre en las filas de centenares de familias obreras en las ciudades de Potosí y Sucre. Son padres trabajadores, niños que lloran pidiendo comida pues, entre otros factores, las labores de los que llevan el sustento a su hogar pararon por la cuarentena.
No solo son vendedores al menudeo sino también choferes, ayudantes o chapistas, oficios que, por lo que se viene venir, podrían desaparecer no solo por la cuarentena sino quizás para siempre.
En un reportaje de Iris Toro, El Potosí le presenta este jueves la situación de estos trabajadores, de sus familias y de su hambre.
Encuéntrelo mañana, jueves, en El Potosí semanario.,
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Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
