Batalla campal. Calero y Pichincha protagonizaron ayer una pelea sin tregua en el coliseo “Ciudad de Potosí” que terminó con el festejo de los pichincheños que se impusieron 79 a 72 al bicampeón nacional en el clásico número 15 en la Libobásquet.
Un panorama distinto al primer clásico se vivió anoche entre los dos representativos de la Villa Imperial que sacaron chispas en cada cuarto que jugaron.
Con garra y mucha entereza, el quinteto de la Vieja Casona tuvo la capacidad para revertir un marcador adverso en los dos últimos cuartos y le regaló una nueva alegría a toda su parcialidad que lo alentó a lo largo del compromiso.
Anoche, Calero mostró otra actitud. Los dirigidos por Sandro Patiño se dieron íntegros e hicieron soñar a su fanaticada con un triunfo frente a su archienemigo.
El bicampeón de la Libobásquet arrancó el duelo con una ofensiva letal pero los pichincheños no cedieron terreno convirtiendo el partido en ida y vuelta.
En el primer cuarto, el cuadro de Calero supo ponerse al frente en el marcador por 21 a 19 desatando la euforia de los seguidores del cuadro azul y blanco.
Los minutos pasaban y las emociones crecían en ambas fanaticadas por lo intenso que era el choque entre los dos archirrivales.
En el segundo cuarto, Calero mantuvo la presión en salida ante su rival y ello le sirvió para imponerse por 18 a 16 dejando el global 39 a 35 a favor de los calereños que anoche fueron locales para efectos de recaudación.
Pese a la diferencia, el partido no estaba cerrado para ninguno de los dos y así lo entendió la Vieja Casona que, tras el descanso, regresó al campo de juego con otra mentalidad.
En el tercer cuarto, el encuentro fue de ida y vuelta. A cinco minutos para que concluya este cuarto, Pichincha puso el marcador 52 a 52 poniendo así puntos suspensivos al desarrollo de este chico.
