Real Madrid golpeó con eficacia, apagó a Atlético de Madrid y conquistó el derbi del “Wanda Metropolitano” (1-3) para creer en la Liga, ahora en el segundo puesto como el principal perseguidor y alternativa al liderato de Barcelona, después de un duelo con más tensión, polémica y VAR que fútbol y oportunidades.
A cinco puntos, pendiente del resultado dominical del equipo azulgrana contra Athletic en “San Mamés”, el conjunto blanco renace en una competición que parecía perdida no hace mucho.
Sin continuidad ofensiva, más allá de las apariciones a toda velocidad y agilidad de Vinicius o entre líneas de Karim Benzema, en un lado, o Antoine Griezmann, en otro, nadie esperaba el 0-1 de Real Madrid. Era la primera ocasión, ya superado el cuarto de hora, más allá de algunos amagos y de la presión alta del bloque local.
Un saque de esquina hacia Sergio Ramos sobre el que se abalanzaron hasta tres rivales rojiblancos para impedir su remate, sin atender a que el rechace también cuenta. Y ahí, sin nadie a su lado, Casemiro conectó de media chilena el 0-1 en el marcador.
