Con una ofensiva implacable a la hora de convertir, el cuadro de Pichincha se impuso ayer a Calero por la cuenta de 90 a 82 y dejó igualada la serie de la final de la Liga Boliviana del Básquetbol.
Pichincha fue todo lo opuesto al primer partido ya que desde el primer minuto de juego se fue con todo ante su tradicional rival para hacerse del triunfo que le permitió darle mayor suspenso a esta ronda final.
Si bien es cierto que en los dos primeros cuartos el marcador fue estrechó, el quinteto de la vieja casona supo manejar mejor que su rival los tiempos y la presión en salida.
En el primer cuarto Pichincha ya anticipó que sería un hueso duro de roer para el cuadro calereño que –anoche fue nuevamente local– sufrió un revés de su tradicional rival al sumar su segunda derrota dentro del torneo jugando en la Villa Imperial.
El primer cuarto quedó 21 a 20 a favor del quinteto de la vieja casona. En el segundo cuarto Calero empezó a pagar cara sus distracciones porque Pichincha aprovechó ello para ampliar su ventaja a cinco unidades en el global.
El segundo cuarto fue favorable a Pichincha por 18 a 14 dejando el global 39 a 34.
