Una aplanadora. Calero anoche mostró todo su poderío tras arrollar sin contemplación a Vikingos, de Tarija, por 112 a 85 en el marco de la octava fecha de la Liga Boliviana del Básquetbol.
Calero fue una orquesta sinfónica que tocó al unísono en todas sus líneas y ello le permitió no encontrar un escolló durante el primer cuarto.
Calero que lidera el grupo “A” de la Libobásquet salió con todo su potencial y logró alejarse en el marcador de manera inmediata.
El primer cuarto fue favorable para los calereños por 38 a 17.
Los 21 puntos de diferencia hacían prever que sería un cotejo accesible.
En el segundo cuarto, Calero no bajó su ritmo de juego y siguió apretando a su rival, a ello se sumó el juego rápido en contragolpe que dejó casi noqueados a los chapacos.
El segundo cuarto fue favorable para los locales por 27 a 19, dejando el global 65 a 36.
A la culminación de los dos primeros cuartos, el marcador ya mostraba una paliza por parte de los locales que estiraron a 29 puntos el global.
La diferencia hizo que el equipo calereño se relaje en el tercer chico, lo que fue aprovechado por el quinteto de Vikingos. A ello se sumó el arbitraje que fue censurado por la gente que asistió tras las faltas consecutivas que cobró al cuadro local.
