El plantel de Universitario pagó caro su falta de definición y ya piensa en el partido de vuelta que jugará el viernes en tierras uruguayas. La U sometió a Montevideo Wanderers por un apretado marcador (3 a 2) ayer en el estadio “Patria”, de Sucre, por el compromiso de ida de la Copa Libertadores de América.
El equipo capitalino comenzó el cotejo con un susto después que Sergio Blanco convirtió un golazo que desubicó a toda la defensa del plantel boliviano (minuto 6), el jugador aprovechó una maniobra colectiva del elenco, no dejó de lado el pase largo para anotar con lo que la visita dejó más que claro que no había llegado a especular, menos a mirar de arriba al rival boliviano.
Para la U ese gol fue un jalón de orejas que sirvió a los jugadores para que reaccionen, pero cometieron errores que a la postre les pasaron una factura clara, ya que en este torneo es mejor una diferencia de goles para seguir en carrera. Eso lo saben los futbolistas, quienes en Montevideo están obligados a conseguir un buen resultado.
La representación boliviana consiguió el empate en el minuto 18 mediante Víctor Hugo Melgar, quien aprovechó un pase perfecto y lo cambió por un gol.
