El alemán Nico Rosberg (Mercedes) cumplió ayer en la sesión de clasificación del Gran Premio de Bélgica al hacerse con la “pole” ante la “ausencia” de su compañero de escudería, el británico Lewis Hamilton, en un sábado en el volvió a deslumbrar el holandés Max Vertappen (Red Bull).
Las numerosas sanciones acumuladas por Hamilton por los cambios realizados en su monoplaza le relegaron a la penúltima plaza de la parrilla, por lo que el británico se limitó a marcar un tiempo dentro del 107 por ciento en la Q1 y ahí se acabó su participación en la jornada del sábado.
Ante la ausencia del líder sólido del Mundial, Rosberg debía hacer valer hoy el rendimiento del mejor coche de la parrilla sin la presencia de su máximo rival, pero sin olvidar a los Red Bull y a los Ferrari en la rápida pista de Spa-Francorchamps.
Así, la carrera de mañana podría ser decisiva para el futuro de Rosberg en el Mundial -a 19 puntos de su compañero-, pues un nuevo error alejaría notablemente cualquier posibilidad de pelear por el título por lo que se está obligado a aprovechar su privilegiada posición de salida y la situación de Hamilton.
Pero la clasificación tuvo al joven Verstappen de nuevo como actor destacado, ya que se hizo con la segunda posición de la parrilla en dura pugna con otro de los nombres destacados de la jornada, el finlandés de Ferrari Kimi Raikkonen.
Ambos protagonizaron un bonito duelo por acompañar a Rosberg.
