Un ilusionado Marcelo Martins Moreno arribó ayer al mediodía a Santa Cruz, y apenas abandonó la zona de desembarque del aeropuerto Viru Viru una sonrisa dibujaba su rostro, como hacía rato no se le veía.
Al delantero del Changchun Yatai chino lo esperaban detrás de los vitrales algunos amigos, familiares y un pequeño grupo de periodistas que lo fueron a recibir para hablar de su retorno a la selección nacional y de los dos partidos que se le avecinan a Bolivia por las eliminatorias, el 1 de septiembre de local frente a Perú y el 6 ante Chile, de visitante.
“Vuelvo feliz, contento de estar otra vez en la selección para aportar con lo mejor de mí. Siempre es una alegría volver. Fue un viaje largo, pero tengo la seguridad de que vale la pena”, dijo brevemente el jugador en su primer contacto con la prensa cruceña. A su llegada a La Paz seguramente tendrá más que decir.
Martins adelantó su viaje para ganar un par de días en su adaptación a la altura.
