Uno de los documentos más importantes para la fundación de Bolivia es el decreto del 9 de febrero de 1825, que promulgó el mariscal Antonio José de Sucre convocando a la asamblea de diputados del Alto Perú, pero, a pesar de eso, no se conoce que exista por lo menos un original autógrafo en el país.
En consulta realizada a los repositorios más importantes para ese periodo, la Casa de la Libertad y el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB), se pudo conocer que en estos no existe un original autógrafo. En ambos está el texto de la compilación que Andrés de Santa Cruz mandó a imprimir en 1834, pero, tras consultas insistentes, el ABNB también ubicó un ejemplar de la hoja suelta que con el texto del decreto se imprimió, probablemente el 10 u 11 de febrero de 1825, en la imprenta del ejército libertador que era administrada por Fermín Arévalo.
La inexistencia de un original manuscrito fue confirmada por los historiadores Fernando Suárez, Norberto Benjamín Torres, Pablo Michel y Luis Oporto. Este último fue director del Archivo y Biblioteca de la Vicepresidencia, es autor de la “Historia y memoria política y administrativa de Bolivia” y actual presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, de la que dependen la casa de la Libertad y el ABNB. Este último sugirió usar el denominativo de “original autógrafo”.
Ampliaremos esta nota este viernes, aniversario de la promulgación del decreto, en nuestras redes sociales.
