Aunque no aparenta esa edad, el varón vivo con mayor edad es Saturnino de la Fuente García. Recibió oficialmente ese título hace dos días por parte de la Asociación Oficial de Récords Mundiales, más conocida por su nombre inglés de World Official Records, una división de Diageo, la empresa que es heredera institucional de la famosa cervecvera Guinnes. Por ello, los reconocimientos o certificaciones de esta entidad son conocidos como Premios Guinnes.
Saturnino de la Fuente García nació en León, España, el 11 de febrero de 1909, si bien él celebra su cumpleaños el 8 de febrero pues sostiene que nació ese día. Con 1,50 m de altura, atribuye su baja estatura a haber evitado combatir en la Guerra Civil española. En su lugar, pasó esos años continuando su trabajo de toda la vida como zapatero, fabricando botas para el ejército. Pasó gran parte de su vida trabajando en este oficio y se convirtió en el zapatero más famoso de la zona. Para Saturnino, el secreto de su longevidad ha sido llevar una vida tranquila y no hacer daño a nadie.
El anterior poseedor del récord era Emilio Flores Márquez, que tenía 112 años y 279 días cuando se verificó en mayo de 2021 y falleció en agosto recién pasado pasado, con 113 años y cuatro días cumplidos. Tras esa sentida muerte, De la Fuente es el varón vivo más longevo y el que ocupa el puesto 25 en la historia de los que fueron oficialmente registrados. En el número 24 está el inglés John Evans, que murió el 10 de junio de 1990 a la edad de 112 años y 295 días.
A medida que pasen los días, Saturnino se irá acercando a la marca de Evans, porque a la fecha tiene 112 años y 233 días.
No obstante, estamos hablando solo de varones porque otra es la historia en el caso de las mujeres. El título de la persona más anciana que vive actualmente pertenece a Kane Tanaka, una japonesa que ya tiene 118 años.
La persona más anciana que ha vivido fue también una mujer, Jeanne Louise Calment (Francia), que vivió hasta los 122 años y 164 días.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
