Comenzó como una idea y ahora es un proyecto. La fraternidad “Osada” de la banda de ex alumnos del Colegio Nacional Pichincha volvió a salir a las calles ayer y, aunque estuvo disminuida por efecto de los conflictos sociales, se ratificó como la única de su tipo en todo el país.
La “Osada” es la salida callejera de una fraternidad, la que lleva ese nombre, y tiene su origen en la devoción a Santa Cecilia, patrona de los músicos. El día de esa advocación es el 22 de noviembre y es, por eso mismo, el de los músicos, pero, como el país apenas salía de la convulsión, muchas actividades culturales se suspendieron o postergaron. Fue el caso de la “Osada” que salió ayer, con ocho días de retraso, pero, igual, estuvo animada y terminó en festejo.
Los integrantes de la banda de exalumnos se reunieron en el patio del colegio, donde primero se celebró una misa, y luego salieron a las calles. No estaban solos, sino que muchos de ellos estaban acompañados de sus hijas e hijos que también estaban vestidos de osos. Entre ellos se encontraba la directora del colegio, Gladys Mamani, quien dijo que el año pasado no pudo participar en la “Osada” pero esta vez no quiso perdérsela.
