La 91 edición de los Óscar fue seguida en vivo por 29,7 millones de espectadores de media en EE.UU., un incremento del 12 % respecto a la gala del año pasado, según las cifras preliminares divulgadas ayer por la consultora Nielsen.
La audiencia de la ceremonia del año pasado fue la peor de la historia con una media de 26,5 millones de espectadores.
La gala del domingo 24, que no contó con maestro de ceremonias, duró tres horas y 13 minutos, 41 minutos menos que la del año pasado.
La 91 edición de los premios de la Academia repartió los triunfos y dio un gran protagonismo a "Bohemian Rhapsody", la obra con mayor número de premios, cuatro para esta película biográfica sobre el cantante de Queen, Freddie Mercury: mejor actor, edición de sonido, mezcla de sonido y mejor montaje.
