Los gorros o tocados más allá de vestir y proteger la cabeza son un símbolo de pueblos indígenas de Bolivia, que a través de una exposición de casi un centenar de estos "lluch'us" reflejan la preservación de técnicas para su elaboración y la evolución en el empleo de materiales y sus formas.
A lo largo de la historia del país se han utilizado gorros hechos de cueros de animales, plumas o lana, de formas cilíndricas, cónicas, unos más achatados y otros con varias puntas alargadas, de muchos colores e iconografía y otros más sencillos, pero siempre han sido utilizados para diferenciarse y mostrar su identidad. "Es la parte más visible del cuerpo, que ha servido para expresar identidades, y hemos utilizado las técnicas y los materiales de los gorros para narrar esta historia de cambios y continuidades", expresó a EFE el jefe de investigación del Museo de Etnografía y Folklore (Musef) en La Paz, Juan Villanueva.
