China hizo historia ayer al alunizar con éxito una sonda en la cara oculta de la Luna, un logro que ningún país había conseguido hasta la fecha y que sitúa al gigante asiático entre las principales potencias espaciales.
"Un gran hito en la exploración humana del universo", afirmó la prensa estatal sobre la llegada de la sonda Chang'e 4 al cráter Von Karman de la cuenca Aitken, en el polo sur del satélite.
La Administración Nacional del Espacio de China (ANEC) indicó que el alunizaje se produjo después de que el Centro de Control Aeroespacial de Pekín diera la orden a las 10:15 hora local, con lo que la sonda inició el descenso desde el punto más cercano de su órbita, a 15 kilómetros de la Luna.
A partir de entonces, transcurrieron 12 interminables minutos para los ingenieros chinos: la velocidad respecto a la Luna se fue reduciendo de 1.7 kilómetros por segundo a prácticamente cero y la inclinación se modificó cuando quedaban entre 6 y 8 kilómetros hasta la superficie lunar.
