Río de Janeiro espera que unos 2.7 millones de personas asistan a su tradicional "Reveillon", la fiesta con la que se da la bienvenida al Año Nuevo y que tradicionalmente celebra en Copacabana, la icónica playa de la ciudad más emblemática de Brasil.
La Alcaldía de la "cidade maravilhosa" espera superar los 2.5 millones de personas que asistieron a la celebración del Año Nuevo en 2017, con lo que se calcula un movimiento económico de unos 700 millones de dólares. Con una ocupación hotelera que ya llega al 85 %, el ayuntamiento ya tienen listas las medidas de logística y seguridad para el evento que este año ofrecerá un espectáculo de fuegos artificiales de 14 minutos, más de diez horas de conciertos musicales y un juego de luces y sonido que dará vida al emblemático Cristo Redentor.
