Los católicos de la Villa Imperial expresaron su fe a la imagen del Cristo de la Veracruz con actos liturgicos en un nuevo aniversario de su aparición en el templo de San Francisco.
La misa de anoche tuvo un lleno completo. Se pudo apreciar el profundo sentido de cariño que tiene la población con la imagen de la aparición de la imagen del Cristo de la Veracruz en el convento de San Francisco de 1550, cuando una preciosa escultura de la imagen del “Señor de la Vera Cruz”, una talla en madera magistralmente lograda fue encontrada en las puertas del templo de San Antonio de Pádua (San Francisco).
Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela dice sobre ese acontecimiento: “Este año (1550), estando ya colocado el Santísimo Sacramento en la iglesia de San Antonio, una mañana amaneció en la puerta de la iglesia aquel asombro de escultura (piadosa exageración); aquel portento de maravillas; aquel asombro de milagros; aquel verdadero padre de misericordias, de quien experimenta Potosí, singulares y cotidianos favores; aquel digo, y para decirlo todo de una vez, el Santo Cristo de la Vera Cruz, verdadera reliquia de Potosí, sin que se sepa de donde vino, quien le envió, ni quien lo trajo”.
