En un tiempo en el que parece que no hay nada nuevo por descubrir, un grupo de pobladores de Taqo Taqo en Mizque, a 160 kilómetros de la ciudad, encontró los restos de dos gliptodontes, antecesores del armadillo, de más de dos metros de largo, cuando se iniciaban los trabajos para un camino vecinal.
Los gliptodontes, el quinto y sexto que se hallan en el departamento de Cochabamba, son “armadillos que vivieron durante la época del Pleistoceno”, explicó el director del Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny, Ricardo Céspedes.
Tras el hallazgo, hace unas semanas, el alcalde de Mizque, Melecio García, contactó al museo para solicitar su cooperación para extraer los fósiles de lo que inicialmente se pensó sería un solo gliptodonte. Fue así como se hizo un proyecto, se logró el financiamiento de la GIZ y se envió un equipo para hacer el rescate.
En pleno trabajo, en Taqo Taqo a cuatro kilómetros de Mizque, el equipo tropezó con el rechazo de los vecinos, que impidieron la extracción y decidieron hacerla ellos mismos con picotas y otras herramientas que sólo dañaron los fósiles.
