Enrique Iglesias cantó anoche frente a más de 50.000 devotos fanáticos llegados de todo Israel, en inglés y español, en un espectáculo con baile, fuegos artificiales y palabras cariñosas para su público.
"Es la tercera vez que vengo a Israel, aunque es mi cuarto concierto en el país, y el público aquí me trata increíble", dijo Iglesias a EFE.
Dice que las malas noticias que provienen de Israel no le han afectado a la hora de decidir tocar aquí, muchos artistas cancelan sus conciertos en Israel por presión del movimiento palestino de Boicot Desinversión y Sanciones (BDS), que piden las instituciones, artistas, consumidores, que corten relaciones con Israel hasta que se retire de los territorios ocupados.
"Yo sigo la política como cualquier otra persona ", dijo.
