Ya no hay lugar a dudas. La historiadora e investigadora de gastronomía Beatriz Rossells ratifica que la empanada boliviana de caldo, más conocida como “salteña”, tiene su origen en el Potosí colonial.
Rossells es autora del libro “La gastronomía en Potosí y Charcas: siglos XVIII, XIX y XX”, cuya quinta edición está próxima a publicarse, y es la poseedora de un documento original que constituye la prueba irrefutable sobre la paternidad de la salteña. El documento es el recetario manuscrito de doña María Josefa de Escurrechea, datado en 1776, en donde está la receta de la empanada. “Ahí están una o dos recetas de empanadas más grandes que actualmente todavía se preparan de esa manera, de ese tamaño, en Galicia”, dijo.
El manuscrito es un documento original y el más antiguo que existe en Bolivia con recetas de cocina. Fue escrito en Potosí ya que doña Josefa nació en esta ciudad el 20 de octubre de 1736 y, tras casarse con el marqués de Otavi, don Joaquín José de Otondo, se dedicó a cultivar el arte de la cocina con el que alcanzó más fama. Fue, también, condesa de Cayara.
