La relación del ser humano con la realidad y sus objetos, abordada de la manera más íntima a la más tecnológica, es el hilo conductor de la temporada artística "Saison en toute chose", que ayer abrió sus puertas en el Palacio de Tokio de París.
Hasta el próximo 8 de mayo, un sinfín de actuaciones en directo completarán las ocho megainstalaciones reunidas en este centro de arte especializado en las vanguardias contemporáneas.
Los momentos más llamativos serán sin duda los firmados por el ermitaño 'performer' francés Abraham Poincheval (1972), que el 22 de febrero se encerrará en el perfil de un cuerpo sentado tallado en el centro de una roca, de momento abierta en dos mitades, para pasar allí una semana.
