La población ha observado con aprobación y hasta con satisfacción el funcionamiento y los tradicionales sonidos de las campanas del reloj de la Catedral en días pasados.
Una mayoría de los ciudadanos conocen los varios repiques de las campanas que anuncian los diferentes horarios y otros recién escucharon los clásicos sonidos, propios del patrimonio de la Villa Imperial.
En la oficina de patrimonio del Gobierno Municipal de Potosí se informó que se desarrolla un trabajo de cronometraje y control del funcionamiento del reloj para medir y saber los problemas de su maquinaria.
Juan Carlos Caruncho, técnico de esta oficina, informó que se cumple el proyecto de recuperación y rehabilitación del reloj después de efectuar tres licitaciones públicas.
La primera se declaró desierta; en la segunda se presentaron dos empresas, una de Potosí y otra de La Paz y la tercera fue desierta por aspectos técnico administrativos.
Sin embargo ahora se cuenta con una empresa con quien se sigue el proceso administrativo y legal de adjudicación, en cumplimiento de la normativa. La empresa es potosina.
Caruncho dijo que el próximo paso es la firma del contrato que señala un plazo de 20 días, 10 para la limpieza y reposición de piezas y 10 para el proceso de automatización.
Mientras tanto se hace un trabajo de revisión y control de su funcionamiento en el que se ha constatado que el reloj sufre un retraso de más de 25 minutos por día.
El director de la oficina de Patrimonio, Daniel Sandoval, informó que actualmente se sigue la etapa de diagnóstico de la maquinaria de este artefacto que ha estado sin funcionamiento por más de cuatro años.
Sandoval informó en julio de este año que se había dado paso al proceso de contratación de un especialista después de conocer un informe técnico y descriptivo de la revisión a la estructura y estado de la maquinaria del reloj y sus características.
El 28 de octubre de 2013, el especialista Guillermo Mitri comenzó un trabajo de reparación, previo el diagnóstico e hizo la calibración del sistema central de función y los relojes exteriores. El 11 de diciembre de ese año funcionó en calidad de prueba para alegría de la población.
