Investigadores nipones han confirmado que unos fragmentos de restos humanos hallados en la isla de Ishigaki (sur de Japón) tienen más de 24.000 años, lo que le convierte en el yacimiento más antiguo de Japón y en uno de los mayores de Asia.
"Las últimas pruebas realizadas apuntan a que los cuerpos son en su mayoría de hace unos 20.000 años, aunque los huesos más antiguos tienen más de 24.000", dijo hoy a Efe el Hisayoshi Nakaza, profesor del Centro de Arqueología de Okinawa que ha liderado la segunda etapa de excavación y estudio del yacimiento.
El grupo, de unas 10 personas, cuenta también con miembros del Museo Nacional de Ciencia y Naturaleza de Tokio.
Este yacimiento, conocido como la cueva de Shiraho Saonetabaru y que se cree que era un lugar de enterramiento, fue descubierto en 2007 cuando comenzaron las primeras obras para construir el nuevo aeropuerto de Ishigaki, isla del archipiélago meridional de Okinawa. Las dataciones iniciales de los primeros restos hallados mostraron que éstos tenían en torno a 18.000 años.
