El Museo de la Fauna de El Cairo reabrió ayer sus puertas al público para mostrar su amplia colección de esqueletos y animales disecados, convertido tras su restauración en el más grande de Oriente Medio.
El ministro egipcio de Agricultura, Salah Helal, afirmó que el museo, situado en el zoo de Guiza, ha sido ampliado, por lo que se le puede considerar el mayor de la región.
El museo dispone de una base de datos con las especies y nombres científicos de los animales disecados, que son 1.352 aves, 555 de mamíferos y 259 reptiles, según la agencia oficial egipcia MENA.
El ministro explicó que la idea es que el zoo pase a ser de un mero lugar de entretenimiento a una instalación cultural y científica que suministre información variada y completa sobre el ecosistema.
