El gobierno del presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, despidió ayer al dictador Hosni Mubarak como un "heroe", en un solemne y breve funeral militar, que transcurrió ajeno a las condenas y acusaciones de crímenes cometidos durante los 30 años de mandato del "faraón".
El féretro de Mubarak, fallecido a los 91 años, llegó en helicóptero a la mezquita del Mariscal Tantaui, poco antes del rezo musulmán del mediodía. En ese lugar tuvo lugar la ceremonia que comenzó con salvas de artillería y duró apenas unos minutos.
