Esta es la undécima ocasión en la que el diario El Potosí entrega a sus amables lectores un material especial que está íntegramente dedicado a la festividad de San Bartolomé o de los Ch’utillos.
El presente material pone a su disposición temas históricos referidos al origen del culto, su significado, el nacimiento de la festividad y su desarrollo pero, especialmente, a la intención de los fraternos y autoridades de buscar que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, en inglés) reconozca el valor patrimonial y cultural de esta festividad.
Por supuesto que no se trata de una tarea fácil lograr que la Unesco declare a Ch’utillos como una expresión inmaterial de alto valor pues para ello se debe cumplir una serie de requisitos como demostrar que se trata de una fiesta que tiene raíz cultural profunda.
Esa tarea se debe cumplir durante la entrada de las danzas autóctonas en las que prime la originalidad de las vestimentas, el uso de instrumentos originarios y las coreografías que tengan sustento en la cultura.
No se trata de mostrar una danza originaria acompañada de una banda ya que eso es una deformación que se debería ir eliminando para que a la postre Potosí cuente con una expresión de la cultura con un sustento cultural que admire el mundo entero.
Entradas en las que las personas bailan danzas nacionales acompañadas de bandas son comunes en el país. Tenemos entre ellas el Carnaval de Oruro, el Gran Poder de La Paz, entrada de la Virgen de Guadalupe en Sucre, La fiesta de San Roque en Tarija, Urkupiña en Cochabamba y otras.
