PARAÍSO FISCAL
Se define como paraíso fiscal al territorio cuyo régimen tributario es especialmente muy favorable a los no residentes.
De los más de 14.000 documentos analizados por El Deber a través de las filtraciones realizadas al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, se pudo determinar que las empresas creadas por Mossack Fonseca para bolivianos son un pequeño muestrario de la economía nacional. Hay 15 empresas cuyos beneficiarios finales son accionistas de empresas mineras.
Veinte de ellas tienen accionistas que provienen de los agronegocios. Todos ellos afincados en Santa Cruz. Otros 18 se dedican a importar bienes, desde automóviles de alta gama hasta elementos de ferretería y artículos de belleza, 11 con ventajas fiscales que están ligadas a capitales de aseguradoras y bancos, siete a inmobiliarias y un número similar está relacionado a industrias, según publicó ayer El Deber.
LLAMA LA ATENCIÓN
Para Yerko Ilijic, abogado y politólogo paceño, lo llamativo es que no haya habido más empresas bolivianas en los Documentos de Panamá, ya que el periodo de filtración coincide con un tiempo de bonanza económica en Bolivia.
Define las "offshore" como conductas accesorias a la corrupción, una forma de negocios que va más allá de la afectación del Estado, que también utiliza el ocultamiento de bienes y la administración a través de terceros (testaferros), para tener ventajas económicas fuera del alcance del ciudadano común.
Observa que hay que tener cuidado al considerar ilegal estas conductas. Explica que no es lo mismo evasión (defraudar impuestos) que elusión (minimizar o evitar el pago de impuestos por vías legales), algo que no está penado en Bolivia, pero que es visto por los Estados como algo sospechoso y de difícil seguimiento.
AVIVARON CREACIÓN
Según el diario nacional, antes de que Evo Morales llegue al poder en Bolivia, solo nueve grupos empresariales habían tocado las puertas del consorcio panameño Mossack Fonseca para crear estas ventajas.
Los primeros en llegar fueron los importadores, en 1994, les siguieron los mineros, los industriales y los grupos de inversores, con economía tan diversificada que cuesta clasificarlos en un solo gremio.
El primer año de Morales en el poder, en 2006, la clientela del bufete panameño se multiplicó, 11 empresas nacieron en un año. Minería, agroindustria, aseguradoras y capitales de medios de comunicación se convirtieron en sus clientes.
