No existe límite para las sorpresas que depara la familia real a sus súbditos bolivianos. Han avanzado desde un municipio pequeño, al parlamento, a la presidencia y ahora a pasear por Florida, Estados Unidos, donde pueden codearse con Donald Trump.
La historia familiar viene de genealogías ligadas al poder político y económico. Jaime Paz Zamora ocupó la vicepresidencia y la presidencia de Bolivia. Salió salpicado con escándalos de corrupción. El más ruidoso fue el de los narco-vínculos y la supresión de visas a Washington. Eran errores, “no delitos”.
Paz se casó con la española Carmen Pereira, después de abandonar sus estudios para ser sacerdote. Engendraron a Rodrigo y a Jaime que, al contrario de lo que dicen algunas biografías, no nacieron en el exilio sino cuando sus padres estudiaban. Paz Zamora tuvo otros hijos, varones, con sucesivas parejas. El clan se ayuda mutuamente.
Carlos Mauricio Urquidi Urquidi se casó con Beatriz (Bi) Barbery, con la cual tuvo cuatro hijas. Marielena o Marilena (Bi Bi) se casó con Rodrigo Paz. Carla se casó con Mauricio Zamora, amable tarijeño que conocía el negocio de la gastronomía y ahora es ministro del área que más dinero maneja en obras públicas. Muy dinámico, aparece en todo tipo de asuntos, aun cuando no le corresponden. Sus hijas, tercera generación, han sido vistas en tiendas de joyas.
María Paola se casó con otro hijo de Jaime, Martín Paz Barrón. Como cuñada del presidente aparece en la famosa foto del rey español en las gradas del palacio, debajo de Fernando Cerimedo. Según relatan viajeros acompaña a la primera Dama en sus recorridos. Únicamente la Contraloría del Estado podría confirmar quién compra sus pasajes, cuándo, dónde, por qué motivo. Aparece como dueña de inmuebles en Miami con un costo superior al medio millón de dólares. Esta semana, la prensa independiente boliviana reflejó la magnitud de los negocios de los/las Paz Urquidi en el norteño país.
¿Quién ganó más? ¿Los Paz casándose con las herederas Urquidi o las Urquidi casándose con los herederos de un presidente?
Urquidi Urquidi fue sentenciado a siete años y seis meses de reclusión por una estafa a los clientes del Banco Sur en un caso conocido como los “bancovínculos”, cuando todavía no existían suficientes controles sobre los bancos privados. El Banco Sur tuvo una dudosa alianza con el Banco de Inversión Boliviana. El proceso fue iniciado en 1995.
¿Qué pasó con los 200 millones de dólares que debían al Banco Central? Esa es la cifra de la supuesta quiebra según detalló hace 25 años el intendente liquidador Hernán Blacut. El proceso declaró culpable a Urquidi y a Jaime Gutíerrez Moscoso, entre otros, como “autores de los delitos de Desobediencia a la Autoridad, Estafa, Supresión o Destrucción de Documentos, Sociedades o Asociaciones Ficticias, Apropiación”, sentencia confirmada. Los absolvió de otros delitos como falsificación de documentos. Los expedientes oficiales conservan los detalles.
Urquidi no pisó la cárcel y en algún momento fugó a Estados Unidos, seguramente con visa. Interesante conocer que vive cerca donde aterrizó el avión que trasladaba a la familia real el pasado fin de semana.
El 15 de diciembre, la Cancillería, al mando de Fernando Aramayo, publicó un aviso de felicitación a la primera Dama por su cumpleaños y reconocía: “su compromiso con el pueblo boliviano. Le deseamos salud, bienestar y una jornada plena con su familia”. Aramayo acompañó a Paz en su cumpleaños este 22 de septiembre. ¡Todo un leal virrey!
Otra noticia informó que la pareja real cumplía aniversario de bodas. Entonces, el avión oficial que supuestamente debería salir la noche del jueves 24 y llegar a La Paz el viernes sufrió un desvío. ¿Qué pasó en el wekkend?
Como ha ocurrido en otras ocasiones, las explicaciones son de las más variadas. Incluye una del presidente Paz, con una mueca de ira indisimulada, que contestó a la periodista recordando el viaje de Evo Morales a Sudáfrica y no pronunció Boca Ratón.
Paz Pereira aprovechó su viaje familiar para dar un discurso en la Asamblea de Naciones Unidas, ante un auditorio semivacío. Habló generalidades. El postre lo dejó para el final: “Hice solo mi campaña en redes; no utilicé expertos en campañas. No utilicé millones de dólares. Solo soy redes”. Está grabado. No es fake. Casi, casi nombra a la hija Catalina.
Le tocará a su equipo borrar las declaraciones de Fernando Cerimedo, los miles de noticias sobre su asesoramiento a Paz Pereira. Cerimedo, de ser el omnipresente en el poder y referencia para la familia real, ahora es negado.
Y como cruzar ríos de sangre es sello genético, Paz se reunió entusiasmado con Benjamín Netanhayu, el otro presidente que vio vaciarse la sala de la ONU, en cita organizada por el eje Washington Tel Aviv. ¿O la preparó Francisco Huanca? Paz, plagiando a los alteños, aseguró: “nunca de rodillas”.
¡Ah!, también hubo una separata…
