La ciudad de Potosí, en el reciente pasado ha tenido y aún tiene las peores autoridades de su historia, comenzando por el ex gobernador Jhonny Mamani que fue el preferido de Evo Morales y el ex alcalde Jhonny Llally, a tal extremo de que ambos fueron a parar a la cárcel.
Tras la nefasta gestión del ex alcalde Jhonny Llally, (ex presidente del Comité Cívico Potosinista) hubo otros alcaldes interinos que también salieron mal parados y ocurre lo mismo con los concejales municipales. En estos casi cinco años, la Villa Imperial, declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, ha sido agraviada y deshonrada al tener pésimas y vergonzosas autoridades tanto en el Municipio como en la Gobernación.
Por estos y otros antecedentes, nuestra añorada Villa Imperial debe y tiene que ser desagraviada a partir de la elección de un nuevo gobernador, de asambleístas departamentales, así como de un nuevo alcalde o alcaldesa y de nuevos concejales municipales.
Existe un record histórico de aspirantes tanto a las gobernaciones como a los municipios que suman 34.618 candidatos en todo el país y las autoridades del Tribunal Supremo Electoral han coincidido en que se trata de una “cifra histórica” la cantidad de candidatos y candidatas en Bolivia.
En el caso de Potosí, son 20 candidatos para alcalde o alcaldesa municipal y 17 aspirantes a la Gobernación del departamento e igualmente es una cantidad record en toda la historia democrática o de elecciones para nuevas autoridades potosinas. De pronto uno se pregunta ¿Qué es lo que ha pasado o por qué tanto interés para ser candidato o candidata?
Seguramente se podrán esgrimir una serie de argumentos para responder a esta interrogante. En todo caso de lo que ahora se trata es de que las y los potosinos que tendrán la alta responsabilidad de elegir a nuevas autoridades en las elecciones del mes de marzo, esta vez NO tienen que equivocarse porque es la mejor oportunidad para que Potosí tenga nuevas autoridades que sean meritorias, dignas e idóneas, tanto en el municipio como en la Gobernación.
Desde este mes de enero comenzarán las entrevistas, los debates, los foros y otras actividades electorales que son de rigor y ojalá que alguna institución o instituciones potosinas pudiesen tomar la iniciativa de redactar un documento o compromiso “notariado” para que las futuras autoridades municipales y de la Gobernación, cumplan sus ofertas electorales e inclusive que haya una cláusula de censura y de renuncia al cargo en caso de incumplimiento y peor en caso de volver a dañar la dignidad de POTOSI, como el ex gobernador Jhonny Mamani y el ex alcalde Jhonny Llally, así como otras autoridades municipales que felizmente ya están de salida.
Por qué no pensar en que algún candidato o candidata, a tiempo de difundir sus propuestas electorales, por su propia voluntad e iniciativa, pueda suscribir un documento de compromiso para el cumplimiento de sus propuestas para Potosí.
Dada la “cifra histórica” de tantísimos candidatos, los asesores de los partidos políticos, ahora tienen un gran desafío para generar en sus candidatos una imagen que sea novedosa, creativa, persuasiva e innovadora de tal manera que cautiven el voto ciudadano.
